La Pastelera
The Pastry Chef

Los pasteles siempre han sido mi pasión. De pequeña me encantaba mirar los escaparates de las pastelerías, mi comida favorita siempre ha sido el postre y quería que mi hermana pequeña se llamara «Zückerchen Schokolädchen Gummibärchen» (Azúcar Chocolate Osito de Goma), porque era lo más bonito que se me ocurría. De adolescente descubrí la repostería como hobby y solía llevar pasteles al colegio para compartirlos con mis amigos (mi pastel estrella era un bizcocho de chocolate y cerezas ácidas). Fueron mis amigos quienes me hicieron darme cuenta de que debía convertir mi amor por la repostería en mi profesión.

Después de graduarme, tuve la suerte de que me aceptaran como aprendiz en una popular pastelería local de mi ciudad natal, Bonn (Alemania), donde aprendí todas las técnicas durante dos años y medio. Levantarme temprano por la mañana no me suponía ningún problema porque me encantaba lo que hacía y tenía unos profesores estupendos.

Con mi título de pastelera en la mano, era hora de dar un paso adelante: irme a Londres, la ciudad de mis sueños. Tuve la gran suerte de pasar allí dos años de mi infancia y, desde entonces, quería volver. Durante casi seis años trabajé como decoradora de tartas y, más tarde, como jefa de decoración de tartas y especialista en control de calidad y diseño, desarrollando pasteles en una empresa genial con un ambiente familiar.

Me fui a Valencia y Barcelona para aprender castellano como un merecido descanso, volví a Londres y encontré el trabajo de mis sueños como pastelera en una cafetería de especialidad en Soho, donde mi colega y yo teníamos libertad total sobre el menú.

Barcelona me llamaba una vez más, así que regresé allí, y trabajé como pastelera en una pequeña cafetería mientras planeaba el siguiente capítulo: ¡mi propio negocio de pastelería!

Lee cómo continúa la historia aquí:

Cakes have always been my passion. As a little girl I loved looking at the displays of patisseries, my favourite meal has always been dessert, and I wanted my little sister to be called „Zückerchen Schokolädchen Gummibärchen” (Sugar Chocolate Gummy Bear) because that was the nicest thing I could think of. As a teenager I discovered baking as a hobby for myself and kept bringing cake to school to share with my friends (my signature cake was a chocolate and sour cherry loaf). It was my friends who made me realise that I should turn my love for baking into my profession.

After graduating I was lucky to get accepted for an apprenticeship at a popular local Konditorei in my hometown Bonn (Germany), learning all the techniques for two and a half years. Getting up early in the morning was not an issue because I loved what I did and I had great teachers.

With my pastry chef certificate in my hand, it was time to move on: to London, the city of my dreams. I was very fortunate to have spent two years of my childhood there and ever since then I wanted to go back. For almost six years I worked as a cake decorator, and later as head cake decorator, and quality control and design specialist developing cakes at a cool company with a “chosen family” vibe.

I left for Valencia and Barcelona to learn Spanish as a well-deserved time out, came back to London and found a dream job as a pastry chef at a coffee roaster’s in Soho where my colleague and I had free reign over the menu.

Barcelona was calling me once more, and so I returned and I worked as a cake baker in a small bakery while planning the next chapter — a cake business of my own!

Read how the story continues here:

Watch me work

Aquí estoy preparando un pastel de Selva Negra con mensaje personalizado.

Here I’m preparing a Black Forest cake with a personalised message.

La preparación de un “Pastel de Frau Lehmann” y su decoarción con flores comestibles. Como las flores siempre son diferentes según las diferentes temporadas hay que jugar un poco hasta encontrar el equilibrio perfecto de colores y formas.

The preoaration of a “Pastel de Frau Lehmann” and its edible flower decoration. Since the flowers are always different depending on the season you have to play around a little bit until you find the perfect balance of colours and shapes.